martes, 4 de diciembre de 2007

Hª DEL ARTE. MATERIAL DE ESTUDIO "PINTURA GÓTICA I"

PINTURA GÓTICA

La pintura gótica está influenciada por nuevas ideas distintas a las del románico. Se abre una nueva edad espiritual (San Buenaventura dijo Dios es la Luz). Hay un gran desarrollo de las vidrieras pintadas en catedrales e iglesias. En el siglo XIII ha desaparecido el terror al Fin del Mundo. El carácter de las peregrinaciones es diferente. San Francisco de Asís da gran importancia a la Naturaleza; predica la vida apartada del mundo, la dedicación a la contemplación de Cristo (sentido naturalista). Se destaca la parte humana de Cristo, un hombre que sufre (las pinturas de Cristo crucificado expresan mucho dolor). El hombre se aproxima a Dios.

En el siglo XIII también se abre una nueva era económica, basada en el auge del comercio y el crecimiento de los Burgos (ciudades). El desarrollo urbano se da más en países y regiones con factorías y mercados florecientes: los Países Bajos con su producción de paños y telas; Castilla era gran productora de lana de oveja merina (exportada a Flandes, Francia, Italia…); Borgoña destaca por sus tejidos de brocado (damasco con hilo de oro); Florencia produce tejidos ricos y paños encajados, transparentes, etc. En los centros comerciales europeos hay una intensa circulación monetaria y de letras de cambio, actividades bancarias (préstamos), etc. El control económico y político está en manos de familias urbanas, como los Medici en Florencia.

A finales del siglo XIII y principios del siglo XIV nace un estilo pictórico que mezcla lo sacro y lo profano, el estilo gótico internacional.


PINTURA GÓTICA EN ITALIA

La pintura gótica italiana es heredera de las formas ornamentales tardorromanas y bizantinas. Permanece un género de pintura conocido como maniera greca. Hay dos escuelas o centros fundamentales: Siena y Florencia. Son dos ciudades-Estado independientes, cada una con su carácter propio.


Escuela de Siena


Su pintura es de tipo bizantino: sus modelos iconográficos, vestiduras orientales, hieratismo. No se buscan técnicas innovadoras. Giunta Pisano (siglo XIII) se dedica a reproducir crucificados, iconos pintados como objetos de veneración. El arte es producto de consumo social: los particulares encargan obras a los artistas. Duccio es el maestro para pintores más jóvenes como Simone Martini. Casi siempre pinta sobre tabla. Su tema preferido es la Virgen con el Niño rodeada de ángeles (Maestad). La perspectiva es inexistente y los ángeles son todos idénticos (estilo estancado). Duccio pinta diversas escenas de la vida de Cristo (Prendimiento, Crucifixión, Descendimiento), con un estilo rígido, inexpresivo e isocefálico. De todas maneras, la pintura de la escuela de Siena es fina y elegante. Otras obras a destacar son La despedida de la Virgen a los Apóstoles y La adoración de los Reyes Magos (el portal de Belén es una cueva), ambas de gran ingenuidad.

Los hermanos Lorenzetti (segunda mitad del siglo XIV), trabajan juntos en Siena. Hacen un trabajo original dentro de su escuela. Pintan un fresco por encargo en el Palacio Comunal de Siena (sede pública del gobierno civil), titulado Alegoría del Buen Gobierno y del Mal Gobierno, como lección de moral cívica. En la escena del Buen Gobierno se presenta un estado ideal para la ciudad, con campos bien cultivados, ganadería próspera y bienestar de la población; los efectos del Buen Gobierno se producen gracias a la acción de la Virtudes (Templanza, Justicia, Paz, etc.) representadas por figuras femeninas bellas y serenas. Aparecen muchos burgueses, ciudadanos retratados cada uno con sus rasgos físicos diferenciados. En la escena del Mal Gobierno se representa todo lo negativo, con cabida plena del tema profano, donde triunfan los Vicios. Los Lorenzetti pintan en la basílica de San Francisco de Asís, donde también hay frescos de Duccio, Simone Martini y Giotto.

Simone Martini es el mejor pintor de la escuela de Siena. Vive entre finales del siglo XIII y principios del siglo XIV. Tiene apego al estilo bizantino en sus tipos iconográficos religiosos (Virgen con el Niño, etc.). Es muy famosa la Virgen de la Anunciación, muy oriental en sus rasgos físicos (ojos rasgados, boca pequeña) y en la rica ornamentación (ropajes lujosos y sinuosa decoración); el Arcángel tiene un dibujo muy cuidado, y muestra una belleza andrógina. En el retrato del Condottiero Guidoricci, Martini realiza un tema militar con paisaje de fondo, pero con muy poca naturalidad. Simone Martini trabajará en Francia para el papa de Avignon (es la época del Cisma de Occidente, cuando hay dos pontífices al mismo tiempo). Allí decora el palacio papal con temas profanos (caza, pesca, caballeros, damas, etc.), fórmula exótica para una Corte papal. Martini se impregna del estilo de la pintura gótica francesa y la funde con las características de la pintura italiana, iniciando así el estilo gótico internacional, caracterizado por personajes con actitudes dramáticas, gusto por la anécdota y el detalle, lujo en los vestidos, etc. Este estilo se proyectará al resto de Europa. Destacan los miniaturistas que producen un arte cortesano (banquetes, caballeros cortejando damas y otros temas de la nobleza). La evolución de este arte llegará a su cumbre con los pintores flamencos del siglo XV.


Escuela de Florencia

En Florencia se inventarán soluciones técnicas nuevas para la pintura, como preludio del Renacimiento. Hay mayor aproximación al naturalismo, escenarios arquitectónicos pintados (ciudades ideales), tímido intento de perspectiva, composición ordenada y proporción.

Cimabue, maestro de Giotto, sigue apegado al primitivismo medieval y bizantino, similar a Duccio (Virgen con el Niño, temas de San Francisco de Asís, etc.).

La gran figura de la escuela florentina es Giotto. Este pintor busca plasmar el volumen, registrar el escorzo en las figuras (cierto movimiento), trata de dotar de una fisionomía particular a cada personajes. El ideal de belleza de Giotto se refleja en rostros redondeados con ojos rasgados. Giotto destaca sobre todo cuando pinta al fresco.

En Padua, Giotto pinta los muros de la capilla Scrovegni por encargo de un poderoso burgués (este personaje aparece retratado arrodillado delante de tres ángeles divinos). Aparece un tema sacado de los Evangelios Apócrifos, La Anunciación a Santa Ana, donde un ángel sale de la pared del interior de una habitación y anuncia a la santa sú próximo embarazo, mientras San Joaquín en el exterior cuida su rebaño de ovejas, en un artificioso paisaje. Otro tema relacionado es San Joaquín y Santa Ana en la puerta de Jerusalem. En la Presentación de la Virgen en el Templo, Giotto experimenta una novedad técnica, una arquitectura pintada: las figuras aparecen dentro de un espacio nuevo, intentando acercarse a la naturalidad; varios pretendientes de María presentan su vara al autoritario Patriarca de Jerusalem. En La matanza de los Inocentes, Giotto logra dar expresividad y dramatismo a la escena. El Bautismo de Cristo es una de las escenas más modernas de Giotto: composición ordenada de los personajes, con Cristo en el centro como eje y un grupo de figuras a cada lado (equilibrio de masas y simetría); hay un audaz intento de reproducir las piernas de Cristo sumergidas en las aguas. La perspectiva y el paisaje siguen siendo deficientes y artificiales, pero muy avanzados para su época.

Giotto pintará por encargo la capilla funeraria de Santa Croce, un convento franciscano. En La muerte de San Francisco el grupo de monjes da volumen a la escena.

Las pinturas más importantes de Giotto son los frescos de la basílica de Asís, con temas como Alegoría de los votos franciscanos o la Natividad (el portal de Belén es una estructura de madera, no una cueva), donde mantiene algunas características bizantinas para interpretar fielmente los textos evangélicos (San José aparece apartado, el parto se produce sin dolor); los pastores asisten a la escena, mientras unos ángeles cantan desde arriba. Los temas principales pintados por Giotto en Asís se refieren a la vida de San Francisco; en una escena, el santo muestra estigmas (las llagas de Cristo). En una iconografía extraña, Cristo aparece con muchas alas como un querubín bizantino. Las escenas son teatrales en el tratamiento de la arquitectura y el paisaje. En una de ella, San Francisco expone en Roma al papa Honorio sus intenciones de crear una nueva Orden religiosa; la arquitectura está muy cuidada, las bóvedas son azules con estrella doradas (símbolo de la realeza); el retrato del papa es expresivo, buscando cierta fidelidad del natural. Hay muchos más temas: San Francisco predicando a los animales, San Francisco regalando su vestimenta a un pobre (el santo se retira al campo para vivir en pobreza extrema, para imitar a Cristo y acercarse mejor a Dios). En San Francisco expulsando a los demonios de Arezzo, Giotto representa un exorcismo multitudinario; sobre el paisaje arquitectónico de la ciudad, con sus edificios y murallas, aparecen los demonios voladores alejándose mientras San Francisco hace triunfar al Bien sobre el Mal.

1 comentario:

perrunal dijo...

Saludos, soy un compañero del IES de Jódar, Jaén. Bucando información sobre Simone Martini me ha salido tu Blog. Me parece muy interesante. Te animo a continuar. Yo también estoy muy interesado en las TIC.